light gazing, ışığa bakmak

Tuesday, April 22, 2008

ahh, the o-m-e-l-e-t

e a graça de virar aquilo e desmanchar-se tudo. e as omoletes de bairro fritas em óleo. posso bem dizer que uma omolete me desgraçou dez anos, pior que um espelho partido. de partida para a vergar, a maldita.


omolete de espargos e bacon

O quê: 6 ovos grandes, um molho de espargos mini, 4 fatias de bacon cortadas em pedaços, 1 terço de uma chávena de parmesão, sal e pimenta, 4 cebolinhas e ervas. manteiga.

como: cozer os espargos no vapor, 5 minutos. Bater os ovos, o parmesão, sal e pimenta. Saltear o bacon 3 minutos. Juntar as cebolinhas, mais 3 minutos, e os espargos até aquecidos. Deitar a mistura numa frigideira onde se derreteu alguma manteiga. Deitar os ovos e cozinhar, cerca de 4 minutos. Deitar num prato e dobrar ao meio.

(daqui)
e sobremesa: Caprichos de Santiago. e como não sou boa, ou seja, googlista-de-corrida, deixo aqui a história de mais uma "tradição", deliciosa também esta ficção, contada por gourmetdeprovincias, que tirei daqui (tão real como a aparição de Cristo a Afonso Henriques na batalha de Ourique). Aproveito para deixar o link para os Almendrados de Allariz, que prometem para o Natal.

"Me he estado informando acerca de los Caprichos de Santiago y, como te decía no son un postre típico. Desde hace algunos años si callejeas un poco por la zona vieja, especialmente cerca de las zonas de aparcamiento de turistas, restaurantes-timo y similares, te encuentras a unas señoritas con una bandeja que suelen ofrecerte Tarta de Santiago, Piedras de Santiago y Caprichos de Santiago. No me acordaba del nombre porque a los que somos de aquí suelen evitarnos (ignorarnos, más bien, que a veces, si vas con hambre, tampoco pasaba nada por ofrecernos un trocito).

De esos tres la única tradicional es la Tarta de Santiago, aunque la de verdad, la que se puede comprar en algún convento, no tiene nada que ver con esas que te ofrecen estas camareras callejeras y que puedes comprar en cualquier Todo a Cien del casco histórico a "2 por 7 euros" (imagínate dos bizcochos de medio kilo de almendra de verdad por siete euros. Hace un par de años le cerraron el negocio a un repostero de la ciudad que vendía tarta de almendra de harina de habas).

Un poco despues aparecieron las Piedras del Apostol, idea de algún empresario avispado que caló bastante bien porque no están malas: consisten en un puñado de almendras tostadas bañadas en chocolate. Eso unido al nombre hace que se le vendan a los turistas a 12 euros la cajita.

Y más tarde llegó Casal Cotón, un pastelero pontevedrés que había instalado en Santiago una empresa de catering para el aeropuerto (por eso no me sonaba, porque tiene la sede en Labacolla) y se sacó de la manga los Caprichos de Santiago (que en Pontevedra y Poio, donde tiene su primera pastelería vende como Caprichos de Galicia). Son una versión para turistas de los Almendrados de Allariz de los que te hablaba esta mañana. Consisten en una cucharada de clara azucarada a punto de nieve mezclada con almendra picada y horneada sobre una oblea.

Solo los probé una vez, hace un par de años, cuando el empresario en cuestión donó 1000 caprichos (tampoco se arruinó, todo hay que decirlo) para la colecta que se estaba haciendo para ayudar a un enfermo de leucemia. Pasaron por mi oficina y compré un par. No están mal, aunque sigo preferiendo los originales.

Así que esa es la historia de los Caprichos de Santiago, que no llevan más de cuatro o cinco años en la ciudad. Eso si, es uno de esos recuerdos típicos que se llevan todos los turistas (supongo que todos caemos en ese tipo de cosas cuando vamos de viaje).

Mi recomendación es dejar estos de lado y pasarse directamente a los impresionantes Almendrados de Allariz,que esos si que son tradicionales y están realmente buenos. Pueden conseguirse (preparados artesanalmente por las clarisas del pueblo) a través del Club del Gourmet de tu Corte Inglés más próximo. Pruébalos y ya me contarás. Y si quieres ver la receta, aquí tienes un link: http://www.interdelicatessen.com/vs5p3.asp?cod_receta=2070

La diferencia con los Caprichos parece estar en el origen industrial de estos últimos y, me imagino, en la cantidad y calidad de huevos y almendra.

Y cuando vengas a Santiago y veas a una camarera que se te acerca en plena calle (normalmente del Franco o San Francisco), no te pares, que no vale la pena.

En fin, eso es lo que te puedo decir. Espero haber sido de ayuda.

Saludos."

3 comments:

Anonymous said...

Que pinta de site... Por acaso já não faço omoletes há... dúzias. Mas cá por estes lados vale com salsicha, azeitona, bacon, e mais outras combinações passíveis de vir a ser nomeadas como Pecado Capital. =oP

Boa quarta, Dulcemeia! [Eu no quarto.agora.terceiro, no primeiro, e outra vez no quarto.agora.terceiro.] =oP

Anonymous said...

É de gourmet e já marchava.
Onde é que pode comer estas iguarias?
Boa quarta!
B,

Ana V. said...

:))) Marta, já perdi conta aos quartos. Isso é um verdadeiro MAD Palace! Beijos..

Armando, pois à minha mesa quando calham bem.. :) Boa quarta e quinta de empurrão que estamos quase a celebrar o 25.
beijinhos

Ana

 
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